Por: @Maldito_r
“But It’s Better If You Do” (de su álbum A Fever You Can’t Sweat Out de 2005) fue la primer canción que escuche de Panic! At The Disco, y me sonaba a un grupo pop rock, que llegaba a sonar emo, por momentos teatral, y nunca me atreví a escuchar un disco completo, hasta hace poco que me sente a escuchar sus 4 discos de estudio. Recuerdo perfectamente que un gusto instantáneo que tuve hace años, fue con “Nine In The Afternoon”, una de sus canciones más conocidas, parte de su segundo disco Pretty. Odd. de 2008. La verdad es que no la escuche en la radio ni nada por el estilo, sino que la escuché a través del juego Rock Band 2, y me pareció un tema muy agradable, fácil de escuchar y muy ameno, un humor de felicidad, pero definitivamente con un giro diferente a como recordaba “But It’s Better If You Do”.
Escuchando su segundo disco de principio a fin, realmente se nota el cambió de la banda a un tipo de música menos pop rock/pop punk (del primer álbum), y más pop psicodélico con elementos trabajados de lo que se conoce como pop barroco; quizá no fue un álbum muy exitoso, pero si uno de transición de estilos y exploración.
El Vices & Virtues, de 2011, resulta una mezcla interesante entre los dos primeros discos, y se entiende cuando se toma en cuenta que, el que fuera el compositor principal hasta ese momento, se había salido de la banda, y el vocalista, que es multi-instrumentista, ahora tomaba el rol de compositor principal. Parece natural que se apoyara en hacer canciones alrededor de estilos ya conocidos.
Su material más reciente, Too Weird To Live, Too Rare To Die!, de 2013, conserva el tempo veloz que nunca le ha faltado a sus canciones, pero es el que presenta una influencia de carácter más electrónico que cualquiera de los anteriores. Siempre hay canciones que se quedan en la cabeza de uno, por varios posibles motivos: un riff, una frase, la letra, el ambiente, el humor de la canción, un puente, los coros, el intro, el final, algún climax, etc… en este álbum hay canciones que tienen eso, las obvias elecciones serían los mismos sencillos como “Nicotine”, o “Miss Jackson”, pero para mí fue “Collar Full”, que tiene algo que me recuerda a un pop/new wave más de los 80s.
Sin duda han sido una banda llena de cambios, tanto de alineación, como de sonido, parte de la misma exploración que las bandas hacen para no quedarse en su zona de confort o para evitar entrar en un sonido rutinario y demasiado familiar, o algunos músicos lo intentan por el mismo entusiasmo de descubrir nuevas cosas, instrumentos que no habían usado, ritmos diversos. Es una banda buena sin llegar a grandiosa o llena de genialidad, pero sin duda una que puede entretener bastante bien a una audiencia, con material suficiente para no dejar caer el ánimo e ímpetu de un show.

 
Panic At The Disco Cartel

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