Por: AGUILAR HUGO
Y todo esto empezó por que hace unos días se celebró el 20 aniversario de la salida del disco Re de Café Tacvba y también la presentación de Los estrambóticos en el Teatro Metropólitan que me hizo sacar mis viejas cintas del cajón de los recuerdos.De hecho, existe una nostalgia muy fuerte por las cintas, cassettes, tapes y demás nombres que se puso a este pequeño rectángulo de plástico, en el interior fue virtual memoria de cromo (en su mayor calidad) para albergar cualquier cantidad de música que finalmente quedó como una vasta enciclopedia de los recuerdos.
Y aunque todavía algunos tienen cassettes escondidos y arrumbados, sin duda fueron pieza fundamental en la distribución y comercialización de todo tipo de música, pero especialmente de rock, donde el audio-cassette fue el vehículo para conocer nuevas bandas.
Tal vez muchos podrán decir que el copiar de cinta en cinta (las grabadoras y estéreos que copiaban a alta velocidad eran geniales), fue parte del comienzo de la masificación de la piratería, sin embargo estoy convencido de que sin la cultura de intercambiar cintas, muchas bandas no hubieran podido ser descubiertas y lanzadas al estrellato. Recordemos que en casi todos los casos los grupos grababan su demo en una cinta de audio y se aferraban a sus intrépidas posibilidades para llegar a un productor musical y entregarle tan preciado material.
Muchos fuimos adictos a bisnear todo tipo de cintas. El Tianguis del Chopo fue una gran oportunidad, tanto que algunos se aventaron a poner sus puestos donde armaban compilaciones y las vendían mucho sobre pedido.
Ahí podrías encontrar los acoplados caseros de Rock en español que comenzaban con Caifanes, Maldita Vecindad, Fobia, Santa sabina, Los amantes de lola o Botellita de Jerez, hasta dar con las grandes rolas de Soda Stereo, y qué decir de los compilados en inglés cuando The cure, Depeche Mode, Nirvana, Madness y The specials, se podían escuchar uno tras otro sin ningún alarde por conservar los géneros. O bien, aquellas cintas que alegraban tanto las mañanas (¡Gracias padre!): The Beatles, Los Rolling Stone, Doors y demás que formaron parte de mi niñez .
Conservo las ilustraciones de aquellas cintas de grandes bandas como Mano Negra, Los fabulosos Cadillacs, Los Prisioneros, Kortatu, Los abuelos de la nada, Fito Paez, Enanitos Verdes, Héroes del silencio y Charly García.
También me tocó estar pegado a mi vieja radio esperando a poner REC a los famosos promos de conciertos, de los concursos y trivias de las gloriosas WFM 96.9, Estéreo Joven, Radioactivo 98/5, Rock 101 y Órbita 105.7, pero ya hablaremos de ello en otra ocasión.
Viejas glorias vividas pasadas a la nostalgia por las cintas, mismas que acompañaron a muchos en batallas musicales, en aquellos walkman de tapas transparentes o los famosos color amarillo. Pero la tecnología es inevitable y ahora los formatos para guardar música son renovados año tras año y lo único que queda es adaptarse a las nuevas y mantener en el baúl de los recuerdos aquellos cassettes que aguardaran pacientes su salida para asombrar a futuras generaciones que están devorados por la digitalización en sus vidas.
Por favor amig@s, ayuden con sus comentarios para que esta columna crezca y que REL sea más vista por más gente y así hagamos grande este espacio. Compartan si todavía conservan un cassette, si también les pasó que borraron uno, si armaron sus acoplados, al poner un cassette qué rola les viene a la mente.
 

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